Punta Cana es conocida también por sus antiguas plantaciones coloniales de caña de azúcar. En los alrededores de Higüey aún se aprecian restos arquitectónicos del siglo XVI, entre ellos la basílica Nuestra Señora de la Altagracia. Boca de Yuma, hacia el este, muestra pueblos pesqueros tradicionales.
A lo largo de más de 48 km de costa, Punta Cana ofrece atractivos como el Parque Ecológico Ojos Indígenas, con sus 12 lagunas de agua dulce alimentadas por ríos subterráneos. Disfruta la playa Bávaro o aventúrate en la playa Macao, conocida por su oleaje para surfear.
Una de las mejores razones para visitar Punta Cana es su oferta gastronómica: prueba la Bandera Dominicana -arroz, habichuelas, carne y plátanos-, degusta frutas exóticas como mamones o zapote fuera de los resorts y disfruta abundante marisco fresco, a menudo asado de forma sencilla.
Descubre qué hacer en Punta Cana, desde la impresionante Playa Bávaro hasta el animado Parque Ecológico Ojos Indígenas. Sumérgete en sus atractivos: paisajes espectaculares y abundante naturaleza.
Participa en actividades como snorkel en la isla Saona, disfruta de espectáculos de baile tradicional o vive excursiones emocionantes y visita mercados locales. Punta Cana ofrece mucho todo el año.
Playa espectacular de arenas blancas y aguas claras.
Reserva natural con lagunas de agua dulce y senderos.
Salida a la pintoresca isla Saona y sus playas.
Parque de aventuras con tirolinas y exploración de cuevas.
Cenote de aguas turquesa, ideal para nadar.
Para llegar a Punta Cana, vuela al Aeropuerto Internacional de Punta Cana (PUJ). Para un traslado rápido al centro, reserva un autobús lanzadera (shuttle) o un taxi. El trayecto suele durar 20-30 minutos y costar unos US$15-30. Los autobuses públicos son más económicos.
Para moverse en Punta Cana lo habitual son los taxis, los traslados del hotel o un coche de alquiler. El transporte público local -las guaguas- es más aventurero y no suele tener rutas ni horarios fijos para turistas. En algunas zonas hay alquiler de bicicletas.
Consejos para primeros viajes: lleva billetes pequeños, muchos vendedores no tienen cambio. Acuerda la tarifa del taxi antes de salir. Si vas a conducir, ve con precaución: algunas carreteras pueden estar en mal estado.
La cocina tradicional de Punta Cana incluye sancocho (guiso de carne), mofongo (plátanos majados) y bebidas tropicales como la piña colada. Las cenas suelen ser tarde y la cultura de cafés facilita probar sabores locales.
Para comer en Punta Cana prueba Captain Cook para mariscos excelentes o Jellyfish Beach para comer junto al mar. Bares como Onno's Bavaro ofrecen ambiente animado; en restaurantes de mayor categoría conviene reservar.
Mariscos de precio medio, ambiente animado y vistas al mar.
Mariscos en la playa; ambiente relajado y horario nocturno.
Fusión internacional: desde platos italianos hasta sushi.
Descubre el alma de Punta Cana a través de su cultura: fiestas, tradiciones y celebraciones religiosas. El Día de la Independencia, 27 de marzo, trae desfiles; Semana Santa ofrece procesiones solemnes que marcan la temporada.
Disfruta de festivales de merengue y bachata, conciertos de temporada y muestras de arte. Estos eventos muestran la escena creativa contemporánea de Punta Cana. Reserva con antelación entradas para tours y actividades.
Procesiones y actos religiosos durante la Semana Santa.
Festivales veraniegos que celebran ritmos dominicanos.
Desfiles vibrantes en febrero con música y disfraces.
Evento anual con artistas locales.
Muestra de arte local e internacional a finales de noviembre.
Bávaro es una playa de otro nivel
El agua de la playa de Bávaro tiene ese color turquesa increíble que uno solo ve en las fotos... hasta que lo tiene delante y comprueba que es real. La arena es fina, limpia, y la orilla parece no tener fin. Un lugar perfecto para desconectar por completo.
Así es como se hace un todo incluido
Era mi primera vez en un todo incluido y no sabía muy bien qué esperar. La comida me sorprendió para bien, sobre todo el marisco fresco y el mangú del desayuno. El personal era cercano y atento de verdad, no por cumplir. Eso sí, las tumbonas en la playa se agotan rápido, así que conviene madrugar.
El escape de invierno que necesitaba
Llegué directamente desde un enero gris y helador en casa, y fue como aterrizar en otro mundo. Calor todos los días, cielo despejado sin excepción. El bulevar comercial cerca de la zona hotelera está bien para comprar souvenirs sin agobios. Justo lo que necesitaba.
Un destino ideal para ir en familia
Viajé con dos niños de menos de diez años y salió redondo. Los complejos están muy pensados para familias, las piscinas son enormes y los peques disfrutaron muchísimo de la playa. Probamos unos tostones en un sitio cercano y hasta los más pequeños repitieron. El ritmo del lugar es perfecto: sin agobios, pero sin aburrirse.
Cada momento mereció la pena
Este lugar te cambia el humor nada más llegar. Deportes acuáticos, chiringuitos en la arena, cocos frescos... todo encaja. Hicimos snorkel cerca de la isla Catalina y el arrecife era espectacular. También nos apuntamos a una excursión en catamarán al atardecer que fue, sin duda, uno de los momentos del viaje.
Una escapada de diciembre que vale cada peso
Vine para pasar la semana de Navidad aquí y no podría haber acertado más. El tiempo fue espléndido, el resort estaba decorado con mucho ambiente festivo y la playa nunca estuvo masificada. Una cerveza Presidente bien fría en la orilla, con ese sol... no hay con qué compararlo. Una opción muy sólida para huir del invierno en diciembre.